Producción, casting, guion y posproducción, Publicidad de audio

Anuncios de 15 o 30 segundos: cómo escribir un guion que se entienda

Marco Ricchiardi ·

Un anuncio puede caber en treinta segundos y seguir siendo difícil de entender. Sucede cuando precio, ventaja e instrucciones llegan con prisas, o cuando el nombre de la marca se pierde en el cierre.

Para escribir un anuncio de 15 o 30 segundos, empieza por una decisión: ¿qué debe entender quien escucha y qué puede hacer después? Construye el guion alrededor de ese punto y cronometra la lectura.

La duración se comprueba con una lectura cronometrada y, después, con la mezcla final. Contar palabras ayuda a detectar un posible exceso de texto; no mide las pausas, la música ni la firma sonora.

Antes de escribir, elige una acción

¿Qué debe hacer quien escucha: visitar una tienda, reservar una prueba o conocer un servicio? Incluye ese objetivo en el brief antes de trabajar en el inicio.

Si la respuesta contiene tres acciones, elige la prioritaria. Una lista de servicios puede describir bien la empresa y dejar al oyente sin una dirección clara.

En una promoción, el punto central puede ser una oferta concreta. Para un servicio poco conocido, puede ser el problema que resuelve. En una apertura, el lugar y la fecha pueden importar más que un adjetivo sobre la marca.

¿Cuántas palabras caben en treinta segundos?

En las especificaciones británicas consultadas el 7 de octubre de 2026, Spotify recomienda no superar las 65 palabras para un anuncio de 30 segundos. Es una referencia de la plataforma, no una regla para toda producción de audio. [1]

Un precio, una sigla o una dirección cambian el significado del recuento. «19,90 €» ocupa poco espacio en la página, pero el locutor debe pronunciarlo completo. Un nombre extranjero también puede requerir más tiempo que una palabra habitual.

Para estimar la duración, escribe números y abreviaturas como se dirán. Lee el guion con la interpretación prevista, sin acelerar para hacerlo encajar. Si supera el formato, revisa primero el contenido.

Quince segundos: decide qué conservar

La versión breve debería mantener la información que permite decidir. No tiene por qué ser el texto largo leído más deprisa.

Consideremos un ejemplo hipotético: una tienda quiere promocionar la reserva de pruebas de bicicletas eléctricas. Esta primera versión abre demasiados caminos:

«En [Marca], tu referente en el mundo de las dos ruedas, encontrarás una amplia gama de bicicletas, accesorios y servicios. Descubre las novedades, reserva una prueba de nuestros modelos eléctricos, visita nuestra web y síguenos en redes sociales.»

La gama, los accesorios y las novedades compiten con la prueba. También se acumulan las acciones. Para la versión breve, la reescritura conserva el servicio y una forma de reservar:

«Antes de elegir tu próxima bici, pruébala. En [Marca] puedes reservar una prueba de nuestros modelos eléctricos. Elige tu cita en nuestra web.»

Es una propuesta de guion para un formato breve, no una grabación cronometrada. El nombre real, la interpretación y la firma final determinarán si cabe en 15 segundos.

El recorte elimina la fórmula genérica «tu referente» y la información que no ayuda a reservar. No elimina una condición del servicio: si la prueba tiene un coste o se limita a determinados modelos, el guion debe indicarlo con claridad.

En el guion, separa las indicaciones de producción del texto hablado:

  • Texto hablado: el texto entre comillas, con el nombre real en lugar de [Marca].
  • Pausa: un silencio después de la primera frase, que se valorará durante la lectura.
  • Firma sonora: el posible cierre musical, incluido en los 15 segundos totales.

Estas indicaciones sirven para dirigir la prueba; no son palabras que deban grabarse.

Treinta segundos: utiliza el tiempo para aclarar

La versión larga puede desarrollar la misma propuesta:

«Una bici eléctrica también se elige sobre el sillín. En [Marca] puedes probar los modelos disponibles y comparar la posición de conducción antes de decidir. Reserva tu cita en nuestra web e indica qué modelo te interesa. [Marca]: empieza por una prueba.»

Este ejemplo también es hipotético y requiere una lectura cronometrada. Las actividades descritas deben estar disponibles antes de utilizar el texto en una campaña.

El espacio adicional explica qué ofrece la prueba y qué información incluir al reservar. El texto hablado termina con «empieza por una prueba»; una posible cola musical viene después y debe caber en la duración total. Si el servicio tiene condiciones, disponibilidad limitada o un coste, adapta el mensaje a la información confirmada.

Escribe el cierre para el canal real

Spotify recomienda una llamada a la acción clara, coherente con el objetivo y con la página de destino. [2]

Nuestra interpretación de producción es concreta: «toca el banner» solo funciona cuando ese banner está disponible. En un anuncio de radio, la dirección pronunciada debe entenderse y recordarse. Dentro de una tienda, la acción puede ser consultar al personal o acercarse a una sección.

Cuando cambien los canales, prepara cierres específicos. La promesa puede mantenerse; el siguiente paso debe ser posible en el contexto de escucha.

Incluye voz y música en el proyecto

Una frase breve puede necesitar una pausa para que la oferta se entienda. Una firma musical puede requerir espacio después del nombre. Dedicar toda la duración al habla deja esas decisiones sin margen.

Separa las palabras que se leerán de las indicaciones de producción. Señala dónde quieres una pausa y qué debe destacar, sin exigir una emoción diferente en cada línea.

Después, escucha la voz y la música juntas. Una lectura clara por sí sola puede perder precisión si el nombre coincide con un efecto o una frase musical muy presente.

Si el texto no cabe, recorta en este orden

Empieza por las frases que no cambian la decisión: saludos, adjetivos genéricos y repeticiones de la misma promesa. Después, valora si todos los detalles pertenecen a este anuncio.

Conserva lo necesario para comprender la oferta. Eliminar una condición esencial para mantener una frase ingeniosa puede cambiar el significado del mensaje.

Si el contenido sigue siendo demasiado denso, valora otro formato o una segunda creatividad. La solución no es pedir a la voz que recupere cada segundo hablando más deprisa.

Una prueba de escucha antes de entregar

Haz que alguien que no haya visto el guion escuche la lectura una vez. Pregúntale qué marca ha oído, qué propuesta recuerda y qué debería hacer. Es una comprobación cualitativa del texto, no una prueba de ventas o resultados de campaña.

Si la respuesta es vaga, revisa dónde pierde precisión el mensaje. Puede hacer falta presentar antes la marca, simplificar la propuesta o concretar el siguiente paso.

Antes de aprobar el archivo, verifica:

  • duración de la lectura y de la mezcla completa, incluido el cierre;
  • pronunciación de marca, nombres, números y direcciones;
  • coherencia entre la oferta pronunciada y la información confirmada;
  • claridad de la voz con música y efectos;
  • acción solicitada y destino real;
  • requisitos técnicos del canal que recibirá el audio.

En una campaña multilingüe, mide cada versión. Traducir no conserva automáticamente el ritmo, la duración ni la facilidad de pronunciación.

Elegir locutor, voz sintética o una solución mixta es una decisión de producción distinta. Tratamos los controles sobre modelos y versiones en el artículo sobre clonación de voz y el caso Meloni.

¿Tienes un texto que quieras convertir en un anuncio? Hablemos: indica duración, canales, mensaje e idiomas previstos.

Fuentes

Consultadas el 7 de octubre de 2026. Las indicaciones atribuidas a Spotify se refieren a su plataforma; los ejemplos y criterios de revisión son análisis editorial de Jingles Factory.

  1. Spotify Advertising: Audio ad specs & requirements.
  2. Spotify Advertising, Kelsey Woo: How to write an audio ad script.

Cómo elaboramos nuestros contenidos

Partimos de fuentes primarias, verificamos las afirmaciones, distinguimos hechos y análisis y añadimos experiencia de producción documentada.

Scroll